
Es increíble como involuciona el mundo;o tal vez, en realidad, lo que está haciendo es evolucionar y el ser humano simplemente camina hacia su desaparición porque la evolución natural así lo ha dispuesto, como antes ha hecho con otras especies que amenazaron seriamente el ecosistema con su dominación inconsciente.
Tendemos a pensar, desde nuestra mal llamada racionalidad, que somos la especie más increíble jamás creada por la naturaleza y este egocentrismo narcisista ha hecho que obviemos e incluso golpeemos a nuestra propia madre. Sin reflexionar siquiera sobre el hecho de que hemos sido creados/realizados/hechos y que somos, al nacer, la especie más desprotegida y vacía de contenido que existe.
Todas (y creo no equivocarme) las especies cumplen un determinado cometido que llevarán a cabo sin actos opositivos, aunque ello suponga su muerte (nótese que no he dicho desaparición). La hormiga, por ejemplo, al igual que la abeja, recolecta para alimentar a su reina y la colmena, alimentando con ello su propia supervivencia. El lobo cazará para alimentar a sus cachorros, a pesar de que ello le lleve a enfrentarse a serios peligros. Incluso existen animales, como la tan beata mantis que después de alimentar sus ansias de sexo o procreación (odio esta palabreja...), alimenta su estómago, evitando así que la colonia insectífera aumente hasta niveles preocupantes para otras especies y, en general, para el ecosistema. Así, todos los animales nacen con unas características y una misión particular que desempeñar a lo largo de su vida.

Pero el ser humano no. El ser humano simplemente nace y posteriormente va llenando su vacío... para bien o para mal. Y sólo por eso, porque la naturaleza le ha otorgado el don de escoger su destino, se cree perfecto, se cree capaz de burlarse de su propia madre que lo ha parido, opina que tiene la potestad de mancillar la tierra hasta el punto de hacer desaparecer especies de animales y vegetales; de destruir y viciar el aire que le confiere la vida; de acabar con los sistemas de seguridad y protección que la naturaleza le ha prestado y, lo peor de todo: es incluso capaz de destruir (simplemente porque le sale de allí) a los de su propia especie.
¿Qué somos inteligentes,civilizados y la especie animal perfecta? No sé. De lo único que estoy segura es de que somos la única especie que camina hacia su autodestrución. Pueden llamarme pesimista o lo que se les antoje, pero yo jamás he confiado en los de mi propia especie.Todo lo que está pasando, esta involución social, esta autodestrución personal, este caminar al individualismo más hipócrita es algo que pertenece en exclusiva a la evolución natural de nuestra especie.

Lo peor de todo es que aún nos queda tiempo para llevarnos por delante algunas especies más y legar un mundo más asqueroso, seco y pobre a quien, por desgracia, lo herede después.
He dicho.
0 críticas y comentarios:
Publicar un comentario en la entrada